Sacado de la charla que dió Michelo Toro en Photofestival. Iba referido a la fotografía, pero se puede extrapolar a cualquier profesión:
Decides aprender una nueva disciplina. Te gusta y vas progresando en ella. Llega el día en que a alguien le gusta lo que haces y decide pagarte por ello. Un tiempo después, otra persona te ofrece de nuevo dinero por tu trabajo, pero esta vez el encargo ya no te gusta, no es algo que harías por el mero placer de hacerlo. Es en ese preciso momento cuando te conviertes en profesional.
No era exactamente así la historia, pero creo que se pilla la idea, ¿no? A mi me encantó como definición de profesional de cualquier área.
