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Ministra de la industria cultural

La que habeis liado la semana pasada. Lo llego a saber y no me hubiera tirado tanto tiempo desconectado del mundanal ruido. ¿A quien me habeis puesto de Ministra de Cultura? ¿Cómo se puede colocar a una persona con claros intereses partidistas en un puesto de tal responsabilidad? ¿Estamos locos o estamos de guasa?

Al menos el gobierno debería tener la decencia de cambiar el nombre del ministerio y rebautizarlo como “Ministerio de la Industria Cultural”, porque no es ni más ni menos que eso. ¿Donde queda el bien común? ¿Se gobierna para el pueblo o para los lobbies? Ángeles González-Sinde es claramente juez y parte y para muestra podemos ver su discurso en la última edición de los Goya:

[…] Pero ante todo nos enseñaron que hay que seguir peleando. Peleando para que las descargas ilegales[*] no nos hagan desaparecer, para que nuestros administradores comprendan que en el negocio de la red no pueden ganar sólo las operadoras de adsl, mientras quienes proporcionamos los contenidos, perdemos. Peleando para fomentar la venta y alquiler de películas por internet de manera justa, cómoda y ventajosa para el usuario. Hay miles de puestos de trabajo en juego.

Me hace gracia la cruzada del “cine español” contra las descargas de internet. ¿Qué porcentaje de ellas representan sus películas? Es la excusa perfecta para seguir llorándole a papá estado y conseguir su sustento a base de subvenciones. Y si por el camino hay que criminalizar a la mayoría de la sociedad (¡sus potenciales clientes!) pues se la criminaliza y punto.

Propongo que tal y como ella dice “se fomente la venta y alquiler de películas por internet de manera justa”, es decir, se cuantifique qué porcentaje de videntes tiene el cine patrio y se pague en proporción. Y fuera subvenciones. Que el hecho de que el año pasado la cantidad ingresada por la industria cinematográfica en concepto de subvenciones superó al recaudado en taquilla debería ser motivo de mofa y escarnio. Pero aquí nadie tiene la culpa, bueno, sí, el que descarga el DVDRip de Scarface.

De todas formas, la ministra no tendría que preocuparse de cambio en el reparto de ingresos ya que su último guión (“Mentiras y Gordas”) está funcionando muy bien en taquilla. Aquí hay una colección de críticas por si alguien está interesado. ¡Que pais! Si al final vamos a tener lo que nos merecemos…

[*] No por mucho repetir una frase se transforma en realidad, aunque Goebbels tendría mucho que decir en este sentido. No conozco absolutamente a nadie que realice “descargas ilegales”. Si conociera a alguien, me vería en la obligación de denunciarlo, como buen ciudadano que soy. Que quede claro: el descargar cine y música para uso y disfrute particular NO es ilegal.

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¿Como robar el wifi al vecino?

Por fín una explicación clara y sencilla para poder conectarse a la red inalámbrica de tus vecinos para navegar por internet sin tener que pagar ni un duro.

¿Como robar el wifi al vecino?

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Datos a cambio de humo

Cacique

Va siendo habitual que las marcas de bebidas alcohólicas monten “tenderetes” en los pubs como método de promoción, regalando algún detalle al que previamente ha consumido una copa de la casa. Últimamente se ha popularizado, además, un paso más de cara a la fidelización del cliente. A través de unas tarjetas con códigos promocionales, que pueden conducir a suculentos premios, instan a los posibles clientes a introducir dichos códigos en su página web para verificar si les ha tocado algo. Evidentemente, antes de poder comprobar el código hay que poner una cantidad de datos personales nada desdeñable. Nunca he sido amigo de ir regalando mis datos tan alegremente, por lo que no suelo caer en estas tentaciones.

Lo de ayer fue un paso más allá. Una simpática chica con el logotipo de Cacique bien visible y una PDA en mano, nos propone participar en el sorteo de un fantástico viaje para cuatro personas a no-se-donde. Para tan suculento premio, ni siquiera tenemos que consumir nada de la marca, basta con que le demos nuestros datos personales. ¡Que simpáticos son estos del ron fíjate!

Aunque una simple negativa bastó para que pasara de nosotros y no siguiera insistiendo en las bondades del concurso, se me cayó el alma al suelo al comprobar la cantidad de gente encantada de participar en tan ventajoso concurso. Si doy a alguien en esas circunstancias mis datos personales, ¿como se a donde debo acudir para ejercer mis derechos de modificacion y/o cancelación de datos? ¿Quien es el responsable del fichero? ¿Sería necesario a la hora de recolectar datos de esta forma entregar una especie de resguardo con la información registrada y a quien acudir en caso de querer modificarla o cancelarla?

Aún así, pensándolo un poco, ¿alguien sabe a cuanto se venden las listas con datos personales? Quizás podría salir a la calle y con unos cuantos cientos de incautos, vender la lista, pagar el premio (ante todo honradez) y usar el resto para ir rebajando cuota de la hipoteca, ¿no? Total, para lo que la gente valora sus datos, a nadie le va a importar, ¿verdad?

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CCO: (copia de carbón oculta), ese gran desconocido.

Hoy en día, que tenemos repletas las libretas de direcciones de correo electrónico de amigos, familiares, colegas profesionales, etc, es normal recibir al cabo del día mensajes que van destinados a un número significativo de personas. Para que nos vamos a engañar, la mayoría de mensajes recibidos se corresponden a cadenas de emails con mejor o menor gusto. ¡Qué gran daño ha hecho el forward indiscriminado!

Ante el volumen de correo recibido, nada mejor que disponer de una serie de filtros que nos ordenen el correo en función de la temática de cada uno (trabajo, ocio, listas de correo, publicidad deseada, spam :-S). Solventado este punto, quedan varios aspectos de las cadenas de correo que me tocan especialmente la moral y que podríamos resumir de pasada como:

  • Las causas humanitarias, avisos de atentados, campañas diversas y demás correos “altruistas” sin fundamento ninguno. Tocan la fibra sensible del que lo recibe y aunque pueden ser fácilmente descartados sin más que hacer una simple búsqueda en google, no son sometidos a la menor criba por parte del receptor (¿y si es verdad?).
  • Los powerpoints “paratodo”. No entiendo como para mandar unas fotos con un texto se hace uso del powerpoint. Se ha extendido una barbaridad su uso para estos menesteres.
  • Mención especial requieren los powerpoints, cadenas asquerosas y repugnantes, que si no reenvías a 1853 contactos en 4,32 segundos hacen que te caiga una maceta cuando estes paseando por la calle. Si al menos fueran graciosos… pero créeme, el tantra tibetano de la libélula proxeneta que ha dado la vuelta al mundo catorce veces desde 1814… como que no me interesa mucho ;-)
  • Los ficheros Word. Alucino como hay gente que manda un simple chiste ¡en un documento Word adjunto! ¿No es más fácil incluir el texto directamente en el cuerpo del mensaje?
  • Los que más “cantan”, a propósito del tema de este post, y más odio me producen son los que instan a mandar un email a todos tus contactos, incluyendo determinada dirección de correo, so promesa de obtener un bonito gadget, dinero, fama, sexo, un yate… El caso es que esa cuenta de correo tiene garantizado obtener una jugosa lista de direcciones válidas de correo a los que bombardear.

La casuística de correos molestos es inmensa, imposible de enumerar en su totalidad. Todos los que he comentado, pues bueno, pueden ser más o menos molestos (excepto el último caso, que implica una batalla perdida). En el caso en que nos moleste sobremanera, se habla con la persona implicada o se la filtra y punto, no hay mayor problema. Lo que me causa especial molestia (y os podeis dar casi todos por aludidos) es la gente que reenvía un correo (el forward de las narices) a toda su lista de correo y no oculta las direcciones ni borra las que ya pudieran venir incluidas en el correo.

Los correos electrónicos contienen varios campos, a saber:

  • Subject o asunto: ampliamente conocido.
  • TO o para: a quien va dirigido el correo. Tambien conocido por todos.
  • CC: Carbon Copy, o copia de carbón (¿Alguien a parte de mi ha usado estas hojas físicamente en las máquinas de escribir de toda la vida? Creo que me estoy haciendo viejo :-D). En este campo podemos especificar una lista de gente para que reciban una copia del correo. El resultado realmente es el mismo que añadir a varios destinatarios en el TO:
  • CCO: Copia de Carbón Oculta. A todos los efectos igual que la anterior, pero con la particularidad de que la dirección incluida en este campo recibe el correo pero no aparece en la lista de destinatarios.

Es posible (en casi todas las ocasiones) enviar correos exclusivamente a los destinatarios del campo CCO, de forma que ninguno de ellos conoce la dirección de los demás receptores, excepto la suya propia. Si se limpia el cuerpo del mensaje de las direcciones que pudieran venir arrastradas y se usa este campo nos aseguramos de que las direcciones que reciben el mismo no van a ser “capturadas” y utilizadas en ninguna lista de spam, phising y demás lindezas que nos proporciona la red a día de hoy.

¿Y todo esto a qué viene? A que acabo de leer un artículo titulado “Multa de 601 euros por no utilizar “Copia de Carbón Oculta” (CCO)” en el blog de Samuel Parra.

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