Tras mucho tiempo pensándolo, mucho esperar a la nueva versión de la 5D, muchas fotos a ISO1600 que no terminaban de convencerme, terminé pidiendo una Canon 5D mark II nuevecita de paquete hace un par de meses. Llevaba ya dos años disfrutando de una 7D, que me ha dado grandes satisfacciones, pero ya había llegado la hora de dar el salto al sensor completo. Los últimos años he ido haciendo acopio de “cristalitos” con montura EF, para poder pegar el salto llegado el caso, y por fin ha llegado el momento.

En este post voy a tratar de comparar ambas cámaras, dejando un poco de lado el tema de la calidad de imagen, que evidentemente mejora mucho con el sensor completo de la 5D. ¡Si no no me hubiera cambiado! Quiero darle, por otra parte, la perspectiva de un usuario intensivo de una cámara más moderna que la 5D y que, estando un escalón por debajo en la jerarquía de productos Canon, tiene varias cosas que se echan en falta. ¡Vamos allá!

Detalles estéticos.

  • Tamaño y peso. En cuanto a tamaño y peso, ambos cuerpos son muy semejantes. No tanto en cuanto a la forma. La 7D tiene formas más redondeadas y ergonómicas. Se siente más cómoda en la mano. Punto a favor de la 7D en este apartado.
  • Botón de encendido. Me gusta mucho más el de la 7D, integrado junto con la rueda de modos. Es mucho más fácil para encender y apagar. Con la posición “clásica” de la 5D, muchas veces me olvido de apagar la cámara. Afortunadamente el consumo de energía en standby es muy bajo y no hay mayor problema con esto.
  • Apertura de los compartimentos de baterías y memoria. En la 7D se incluye un pequeño muelle que hace que al abrirlo, facilite la maniobra enormemente. Me chocó mucho que la 5D no los trajera.

Detalles técnicos.

  • Puntos de enfoque. Gana por goleada la 7D. La 5D queda muy por detrás en este aspecto. En mi caso particular, no es algo que me quite el sueño, porque suelo usar siempre el punto de enfoque central, pero en determinadas condiciones se echa de menos el sistema de enfoque de la 7D.
  • Velocidad de ráfaga. Es otro de los apartados en los que la 7D supera a la 5D. Aunque tampoco necesito la velocidad de ráfaga de la 7D, sí que en ocasiones venía bien para, por ejemplo, realizar HDR’s a pulso.
  • Rango dinámico. Es uno de los puntos que han cambiado favorablemente con la 5D. Parece como si pudiera recuperar más y mejor de las altas luces que con la 7D.
  • Profundidad de campo. Todavía estoy intentando acostumbrarme a que con el sensor completo, se estrecha aún más la profundidad de campo. Disparar a 2.8 de apertura, ahora implica que algún detalle que quería conservar se me va de foco.

Seguramente se me vayan ocurriendo más cosas a medida que vaya usando la cámara, pero aquí quedan estas de momento. ¿Y tú? ¿Tienes algo más que añadir?