Por fin. Tras mucho darle vueltas y terminar de picarme “gracias” al amigo homotecno, que me dio el empujoncito que me hacía falta, me he decidido por el Motorola Milestone y ya lo tengo en mis manos. ¡Y estoy contentísimo!

Las primeras impresiones al sacarlo del embalaje es que era muy pequeño, sobre todo la pantalla. Sin embargo, comparándolo con un iPhone 3Gs veo que no. La pantalla, de 3.7 pulgadas y una resolución de 854×480 pixeles es, de hecho, algo mayor a la del iPhone. Eso sí, el móvil parece más alargado y estrecho. El teclado, que era una de las bazas fundamentales que me hizo decidirme por este terminal, no es tan cómodo como creía, pero aún así la velocidad de escritura que consigo es mucho mayor que con el teclado virtual.

Lo recibí hace algo más de una semana, y he tenido tiempo de ir probando algo de software de android, que es lo que hace realmente potente a este chacharrillo. Es increible la cantidad y calidad del software que hay hoy en día. Desde luego estoy convencido que este año va a ser el despegue definitivo de Android y las redes móviles. Hoy en día me resulta mucho más cómodo y barato (e igual de rápido) que alguien contacte conmigo via email que por sms. ¡Llegan tiempos interesantes!