Cuando el filtro da la lata
Cualquier iniciado en el mundo de la fotografÃa habrá escuchado en multitud de veces que un objetivo debe comprarse con su filtro correspondiente, ponérselo al principio y tan sólo quitarlo para limpiarlo y poco más. A parte de los utilidad de los distintos filtros polarizados, el UV +0 tÃpico protege nuestra lente de manchas, arañazos, huellas… etc
Uno de los casos en los que es necesario quitar el filtro es cuando tenemos una foto con focos de luz muy definidos. En estos casos pueden aparecer brillos o marcas extrañas. Veámoslo con un ejemplo:
Vemos como aparece un molesto reflejo en el centro de la fotografÃa. En este caso, al ser una foto muy contrastada, no hay problema en borrarlo con un programa de retoque fotográfico, quedando como resultado final:
Aún asÃ, ahorramos tiempo y mejoramos la calidad si quitamos temporalmente el filtro del objetivo. De esta forma conseguà la siguiente foto (es un recorte) de la luna, que me sirvió tambien para probar el estabilizador del Tamron. Está hecha a pulso, por lo que se puede comprobar lo bien que funciona el estabilizador.
Relacionado
CategorÃas FotografÃa | trackback | 4 Comentarios » | Visto 676 veces















