A casi todos os sonará Red Hat. Esta distribución de linux es de las más veteranas, ya que apareción allá por el año 1994. Una de sus características fundamentales es su orientación comercial de unos años a esta parte. No se si estaré en lo cierto, pero creo que fue la primera compañía que trató de montar un modelo de negocio basado en Linux.

¿Cual ha sido su estrategia? Básicamente cobrar por servicios, es decir, soporte a la distribución, y llegar a acuerdos con distintos fabricantes para certificar sus aplicaciones para Red Hat. La certificación de un determinado software en Red Hat implica que el fabricante admite como compatible dicha distribución y no achacará al sistema operativo cualquier fallo que puedas tener.

En entornos de producción es imprescindible trabajar sobre versiones certificadas por razones más que evidentes. Bastante dura es ya la vida de un administrador como para añadirle más emoción.

Aún así, Red Hat se dividió en dos distribuciones:

  • La comercial denominada RHEL (Red Hat Enterprise Linux)
  • La versión de escritorio, adoptada por “la comunidad” y renombrada a Fedora Core.

La comercial es de libre copia y distribución, pero si no se paga la licencia correspondiente se carece de soporte (que en principio no sería un gran problema) y no permite la sincronización de paquetes con los servidores de Red Hat. Esto último ya es más problemático. Uno se acostumbra a tirar de repositorio y le da pereza resolver dependencias a base de bajarse a mano paquetes.

En mi caso concreto, he tenido que instalar recientemente un entorno de producción de Oracle eBusiness-Suite. Para ello hemos pagado religiosamente nuestra licencia de RHEL por 3 años y toda la implantación ha ido como la seda. El problema ha surgido a la hora de montar los distintos entornos de prueba y desarrollo. Para dichos entornos no necesito ningún tipo de soporte. Son entornos prescindibles y sobre los que se va a clonar la instancia de producción cada cierto tiempo. Aún así, interesa tener la misma distribución en todos para no multiplicar los posibles problemas que pudieran aparecer.

Dándole vueltas a este asunto, descubrí CentOS. Esta distribución es a RHEL lo que Fedora Core es a Red Hat. La comunidad se ha encargado de coger todos los fuentes de RHEL, que son de libre distribución, los ha compilado y ha creado sus repositorios correspondientes. Gracias a esto, podemos tener un entorno completamente compatible con RHEL pero sin depender del Red Hat.

Suena bien ¿verdad?. Desde la página de CentOS se pueden descargar las distintas versiones de la distribución. En mi caso he optado por la 4.6 (la última versión de RHEL soportado por la eBusiness Suite es la 4.5, así que vamos un poco por detrás), aunque ya está disponible desde hace bastante la versión 5.