Leo que este año vuelve a caer el número de espectadores en el cine. Un 7.7% menos entre los años 2006 y 2007, que se dice pronto. Me imagino tal caida de ingresos en la empresa en la que trabajo y sonarían las alarmas. ¿Y en el caso del cine? No, aquí es distinto. Si baja la cantidad de público llamamos “asquerosos piratas bebedores de Grog(tm)” a nuestros clientes y nos quedamos tan panchos. Luego lloramos un poquito por aquí, un poquito por allá, subvención va, subvención viene… y a seguir con el mismo cuento.

¿Habeis ido mucho al cine últimamente? Hace un par de años yo iba al menos dos o tres veces al mes. Ahora mismo ni recuerdo con exactitud la última película que vi. Muchos se quejan del precio, no sin motivo porque a las entradas cada vez más caras hay que sumar el precio de las palomitas y la bebida. ¿Cuanto ganan con las palomitas? ¿Un 5000%?. En mi caso (aún) no es un factor determinante el coste de las entradas. Y, afortunadamente, tampoco están tan caras por aquí como en las capitales más importantes del reino.En el caso en que la película merezca la pena, me parece aceptable pagar para verla en pantalla grande. Mi problema fundamental es la comodidad a la hora de ver la película.

¿Donde ha quedado la figura del acomodador? ¡Era una pieza fundamental! Ese hombre que te llamaba la atención una vez y a la segunda ibas a la calle. Si hasta se corría la voz de qué cines tenían al acomodador más estricto y entrábamos en la sala sobre aviso. ¿Por qué tengo que aguantar hoy en día a un grupo de hormonas con patas se dediquen a gritar, poner los pies en los asientos delanteros y molestar en general? ¿Y donde quedaron esos padres que cuando ven que su hijo está molestando al del asiendo de delante a base de pataditas o hablando, le explica que en el cine hay que estar sentado y en silencio? ¿Y por qué, en el hipotético caso de que sea necesario que entres al cine con el móvil encendido, que es muy discutible, no puedes ponerlo en modo vibración?

La última película que fuí a ver creo recordar que fue la más reciente de Harry Potter o Piratas del Caribe, no recuerdo bien. Tenía delante un grupo las anteriormente mencionadas hormonas con patas. Detrás un nene pequeño que no paraba de hablar al padre, el cual estaba encantado de contestarle y seguirle la conversación. Y a la derecha un hombre de aspecto bastante respetable, al que le sonó dos veces el móvil, con una canción de Gloria Estefan a todo trapo ¡Y contestó y se puso a hablar! Indignado salí del cine.

Y el caso es que, por mucho que digan, la calidad de las películas tambien tiene su parte de culpa. Ni siquiera es que haya sustituido el hábito de ir al cine por bajarme las películas de los P2P. Ahora mismo, solo recuerdo dos o tres películas que hayan estrenado los últimos meses y esté esperando a que saquen el DVDRip para bajarme y verlas en casita. No hay mucho donde elegir.

Tambien habría que plantearse si la bajada de público es debida a que muchos viejos clientes estamos sustituyendo el cine por las series de ficción. Hoy día no hay punto de comparación entre una buena seríe, que tiene tiempo de plantear una trama realmente enrevesada y sorprendente, a una película de hora y media o dos horas. Una vez que las cadenas de televisión han empezado a apostar bastante fuerte por las series y a dedicar los recursos que merecen, han conseguido arrastrar a una cantidad nada despreciable de público.

Por último, hoy por hoy prefiero seguir invirtiendo mi dinero en montar y mejorar un equipo audiovisual decente en casita, o aprovecharme del de mi padre cuando voy los fines de semana de visita (que me saca 12 pulgadas de ventaja) :-D Quizás estoy demasiado viejo para aguantar según que cosas en los cines. Y tampoco tengo cuerpo para ir a las sesiones golfas de días laborables, que es cuando se puede ver cine más traquilo. Las próximas adquisiciones que tengo pendientes serán un equipo 5.1 y un HTPC. Poco a poco, que no hay prisa y la electrónica no la regalan en las tiendas. La televisión no es que alcance el tamaño de pantalla del cine pero a una distancia prudencial, un tamaño respetable de televisión y una fuente digital ¡tengo más calidad de imagen en casa que en el cine! Y además, el equipo completo lo puedo aprovechar para otras aficiones, como escuchar música o jugar con la consola (o al Mame cuando tenga el HTPC).

Eso sí, habrá que esperar a que me toque la lotería para poder montar una sala como la de este Top 10 de Home Cinemas.