Mira que lo tenía decidido desde hacía unos meses: “En cuanto me venza la permanencia de Vodafone me paso a Yoigo”. Iluso de mi. En un par de semanas, Yoigo ha pasado de ser super-guay a ser el primo hermano de la SGAE (o casi). Resulta que la empresa del “buenrollismo chupiguay” ahora se ha arrepentido de sus promesas y ha cambiado las tarifas unilateralmente (¿existe alguna otra forma de cambiar las tarifas para una empresa de telefonía?).

Antes prometían llamadas de Yoigo a Yoigo hasta que te reventaran las orejas. Ahora, “como mucho una hora, que sois unos animales y sólo sabeis abusar”.

Yo, que soy de los que la factura del móvil les supone poco más del consumo mínimo, ¿qué hago? Tampoco necesito hablar más de una hora (¡una hora!) al día. Ni siquiera uso el móvil todos los días… Si llegara a hablar una hora al día sólo me quedarían otras 23 horas para hacer todo lo demás ¡horror! ¡Como si los días no se me hiciesen lo suficientemente cortos!.

Y repito. ¿Qué hago? Ya estaba completamente decidido, pero ahora me dan ganas de decir: “Pues pa chulo yo y ahora no me paso ¡Ea!”. Vaya plan que tenemos.

Estoy mirando tambien Simyo, que tiene precios parecidos, aunque un pelín más caros que Yoigo. Para mi el establecimiento es fundamental, porque mis llamadas son bastante cortas. ¿Qué hago?

¿Alguna sugerencia de operador virtual bueno, bonito y barato? No necesito terminal, y tampoco quiero permanencia, gracias…

Resumiendo, y por si todavía no ha quedado lo suficientemente claro con anterioridad: ¿Qué hago?