Hay momentos en la vida de un hombre, que aun siendo realmente duros hay que intentar sobrellevar de la mejor manera posible, con entereza y sin permitir que flaquee tu determinación. Este sábado ha sido uno de esos días. Despues de tantos años, he reunido la fuerza suficiente para regalar mi Scalextric. Espero que su nuevo dueño lo disfrute tanto como yo :-)