Siempre me he caracterizado por ir probando todos los nuevos servicios que van saliendo en internet casi cada día. Me gusta probar cosas nuevas, la verdad.

Hace bastantes meses apareció en escena un nuevo servicio de alojamiento de fotos llamado Zooomr. Precisamente, por aquel entonces, estaba buscando alguna página que me permitiera compartir la cantidad de fotos que iba haciendo. Además de eso, tenía el problema de no poder poner demasiadas fotos en el blog, ni montar mi propia galería por el espacio de almacenamiento limitado de mi hosting.

Me atrajo bastante de Zooomr el hecho de disponer de amplios márgenes de carga de fotos. Tenía un límite mensual de 2 gigas, pero almacenamiento ilimitado, creo recordar. Además, era un proyecto con muy buena pinta. Parecía que iba a ir creciendo bastante y ya disponía de muchas de las características de Flickr. Aproveché el hecho de que enlazando una foto alojada en Zooomr en tu blog, automáticamente te asignaban una cuenta pro. Una buena oportunidad para probarlo, pensé.

Poco tiempo despues, ampliaron los límites a 4 gigas de subida mensuales y nos asignaron cuentas “pro4life” a los que estabamos en cierto modo testeando todo el asunto y sufriendo las molestias correspondientes. Fue una grata sorpresa ya que, tratándose de un servicio “beta” no esperábamos que funcionara todo al cien por cien.

Sin embargo, tras largos meses utilizándo Zooomr, ayer por fin me decidí a cambiar a una cuenta pro de Flickr. No es que no agradezca el esfuerzo realizado por Christofer Tate (el único programador que trabaja en la empresa), pero la carga de trabajo sobre una única persona se nota. Tras muchos problemas para poner en marcha la nueva versión del software, Mark III, que nos tuvo varias semanas sin poder actualizar nuestras fotos, el estado actual del servicio no es todo lo bueno que esperaba.

El hecho diferenciador que me ha hecho cambiar a Flickr ha sido el poder organizar las fotos decentemente. En Zooomr no existe manera de catalogar convenientemente las fotos, a parte de añadirle tags. Los smartsets (el equivalente a los álbumes) no funcionan y no son muy amigables a la hora de gestionarlos. No es posible modificar fotos por lotes, ni gestionar los tags ni nada por el estilo. El tema de los geotags, del que Zooomr fue pionero, funciona tan lentamente que dejé de usarlo al poco de probar como iba.

Actualmente están haciendo un gran esfuerzo para estabilizar la aplicación en Zooomr. Aun siendo algo loable, no es suficiente para mantener un número crítico de usuarios. Según mi punto de vista, necesitan urgéntemente una inyección de capital que les permita contratar a más programadores y contar con mejores infraestructuras (la velocidad, en función de la hora, tambien se nota con el cambio).

Como nota curiosa, y muestra del descontrol que reina en Zooomr, realicé la traducción del software al español, y ni siquiera se si mi versión es la que se está usando. No he obtenido ninguna nota ni respuesta.

Ayer, como comentaba al principio, al comprobar que jUploadr sigue sin funcionar con Zooomr y que la página de carga volvía a no funcionar, no pude aguantar más y pagué una cuenta pro de Flickr. De momento estoy encantado con el Organizr, totalmente intuitivo y hace exáctamente lo que necesito. Ahora toca volver a subir todas las fotos que tenía en Zooomr junto con las que nunca he llegado a cargar. Por una vez paso de usar servicios “alternativos” y me dejo llevar por la marea ;-)

Espero que les vaya muy bien a la gente de Zooomr hasta el punto de hacerme volver. Hasta ese momento, prefiero pagar por un servicio que, a medio plazo, me ahorra bastante tiempo.

Para terminar: mi nueva y flamante cuenta de Flickr. Actualmente estoy subiendo fotos a mansalva. Tengo pendiente instalar algún plugin en WordPress para mostrar las últimas tal y como tengo ahora mismo con Zooomr.