Es un secreto a voces ya. La mayoría de mis amigos/conocidos no se dedican ya a tragarse lo que le echen por la tele y eligen activamente su consumo diario de caja tonta. El televisor ha pasado a denominarse “la cosa esa que se enchufa al reproductor de divx”.

Hoy en día, las charlas sobre la serie de la noche anterior, han sido sustituidas por conversaciones técnicas sobre qué software p2p funciona mejor y qué fuente de enlaces es la más fiable.

Mucho ha llovido desde los tiempos de Napster, y cada día aparecen nuevos p2p de los que bajar bien sin mirar a quien. Encima, de un tiempo a esta parte, hemos encontrado dos caminos divergentes en cuanto a descargas se refiere: seguridad y privacidad (cuyo último exponente es Omemo) o velocidad (Bittorrent y, más recientemente, Pando).

La seguridad y privacidad siempre son dignos de tener en cuenta. Quizás en nuestro país no tengamos problema gracias al derecho de copia privada que nos ampara. En otros sitios, como los Estados Unidos, aun siendo una práctica extendida el compartir los archivos por la red, existe el riesgo de que un día llame a tu puerta la RIAA con una factura más que abultada.

En cuanto a la velocidad, hay dos puntos de vista:

  1. Personas que tienen el ordenador encendido un tiempo limitado y para los que pillar prioridad en las colas p2p es un engorro.
  2. Aquel que tiene una máquina contínuamente encendida para descargar y compartir las 24 horas del día.

En el primer caso, entiendo que exista una cierta obsesión por la velocidad. Para este grupo, quizás lo más oportuno sería tirar de Pando. La desventaja que tiene es que hay que conseguir los enlaces y solo es posible encontrar material más o menos reciente, así como la dependencia TOTAL de los servidores de Pando. La velocidad es espectacular, eso sin duda.

En el segundo caso, he visto como amigos cercanos están francamente obsesionados por descargar a la máxima velocidad de la línea (400 o 500 kb/s en muchos casos). ¿Es realmente necesario esto?

¿Cuanto video podemos ver en un día? Pongamos 3 capítulos de alguna serie, lo que serían 126 minutos al día (¡más de dos horas!) a una calidad aceptable. Pongamos 400 megas por un capítulo de 42 minutos. Multiplicando por los tres capítulos, necesitaríamos descargar 1,2 gigas de datos al día (1.228,8 megas, o 1.258.291,2 kb). Suponiendo que tengamos la máquina encendida las 24 horas, ¿a qué velocidad deberíamos descargar para satisfacer necesidad audiovisual?

1.258.291,2 kb al día, serían 52.428,8 kb a la hora (dividiendo por 24). Dividimos ahora entre los 3600 segundos que tiene una hora y obtenemos 14,56 kb/s. Todo lo que descarguemos por encima de esta tasa de transferencia, seguro que no podemos verlo ese día. ¿Qué sentido tiene?

Así que, niños y niñas, no desprecieis a ese burrito que nos ha hecho pasar tan buenos ratos. Con una cola de descarga lo suficientemente amplia, el se encargará que poquito a poco no nos falte nada que ver en nuestro reproductor de divx favorito. Ya se sabe que con la mula, vamos despacio pero seguros.