El mercado laboral visto por un niño
Ha sido el boom de esta mañana en el trabajo. Nos hemos encontrado un dibujo, supuestamente del hijo/hija de la señora de la limpieza. ¡Que crudo retrato de la realidad laboral!

Transcribo (literalmente) ya que no se ve tan claro como deberÃa:
RATON=No quiero entrar
PATO=Si no entras me quedo sin dinero
RATON=ese no es mi problema.
Según el infante, el empresario/promotor muestra un serio desprecio hacia su asalariado, llegando incluso a faltarle al respeto (Entra ramtom estúpido). Ante la negativa del ratón recula y, seguramente por lo imprevisto de la situación, comete el error de reconocer que sus ingresos dependen del trabajo de su asalariado (Si no entras me quedo sin dinero).
Es más que probable, que el señor pato haya realizado una fuerte inversión en montar el espectáculo, asà como en promocionarlo, sin habérsele ocurrido que en último término iba a depender del ratón. Es una faena que tras apostar tu dinero en un negocio como este, se vaya todo al traste. ¡Que será de la reputación del pato si el espectáculo no sale adelante y debe cancelarse! Aún asÃ, no es de recibo el insultar al ratón (seguramente los nervios lo han traicionado). Habrá que renegociar las condiciones del contrato o sustituir al ratón.
Cabe preguntarse si el trabajo del ratón es muy especializado o no. Si fuera especializado va a ser difÃcil sustituir al ratón. Nunca he visto a un ratón saltar a través de un aro en llamas, asà que habrá que asumir que sà que es especializado.
¿Estará en las condiciones del contrato del ratón que deba atravesar el aro ardiendo? Desde luego es un riesgo. ¿Qué dice el correspondiente responsable de seguridad laboral al respecto? ¿Se están respetando las mÃnimas medidas de seguridad? No veo que lleve casco, ni traje ignÃfugo, ni que haya ningún extintor ni ambulancia preparados. Como se de una vuelta el de la mutua se va a liar, pero de verdad.
Y por último, la salida chulesca del ratón. Vale, todo depende de tà en este momento pero… “¿no es mi problema?” No sabemos nada del trasfondo, pero una cosa está clara: si el empresario no cobra difÃcilmente va a poder pagarle a él. Y que intente cobrar si arruina al pato y se declara en suspensión de pagos ¿Acaso no se da cuenta? ¿O está ya tan quemado del trabajo que le importa bien poco que lo echen a la calle?
Desde luego amiwiitos, si algo debe quedar claro es la mutua dependencia entre estos dos tipos. Ambos se necesitan y deben colaborar para llevar la empresa a buen término. El ratón debe sentirse necesario y apreciado en la empresa e involucrarse en el devenir de esta. Quizás el señor pato debÃa haber preguntado su opinión respecto al espectáculo. Si todo hubiera estado claro desde el principio no se habrÃa producido el malentendido (siempre que el ratón no haya actuado a mala fe, esperando hasta el último momento para presionar al pato).
Lo que sà que está claro es que, si el ratón es mileurista, mejor buscar una ocupación más sosegada que jugarse el tipo en el circo, ¿no creeis? :-)
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