Aprovecho este esbozo de entrada que tenía pendiente… aunque sea a título póstumo… :-)

Otra vez cambio de trabajo… ¡Que sí! ¡Que sí! Que no es broma ni nada… :) Paso de tardar en llegar al trabajo 50 minutos, a tardar entre 10 y 15. No está mal el asunto, ¿eh? Además el nuevo trabajo se adapta perfectamente al perfil que he estado desarrollando los últimos tres años, ¡así que estoy bastante contento! :-)

A lo que íbamos, el caso es que iba a escribir un post sobre el software que estaba usando, pero habré de sustituirlo por “el que usaba en mi anterior trabajo” jejeje. La cosa es curiosa porque empecé trabajando sobre Windows pero, al no tener que hacer uso ningún software específico de esta plataforma, una buena mañana de lunes migré todo mi escritorio a Ubuntu.

No he hablado nunca de mi historia con Linux, pero digamos que llevo algo más de 9 años con distintas distribuciones. De hecho hace ya bastante tiempo que en casa no tengo otra cosa. Exceptuando el tema de los juegos (para los que desgraciadamente ya no tengo tiempo) es un sistema que me resulta muchísimo más cómodo y manejable que Windows.

El caso es que en el trabajo, dedicado a desarrollar módulos de sugarcrm, con php contra mysql (y sobre Apache, claro), no tenía ningún inconveniente en migrar a un entorno de desarrollo libre (el único “inconveniente” era el ahorro en licencias, claro ;-D)

El software que usaba día a día se componía por:

Y seguro que se me olvida algún otro. Pero vamos, estos eran los principales. No está mal, ¿verdad? Para el que todavía se lo pregunte… si… en KDE… }:-) Aunque haya sido usuario durante más tiempo de Gnome que de KDE, al final he caido rendido ante determinados elementos, como los kioslaves, que realmente me facilitan bastante la vida. Como la simplicidad en el escritorio no es algo que realmente me preocupe en demasía… pues tenemos un cóctel explosivo :-)

Por último, solo me queda destacar, que al escritorio “perfecto” se unía el hecho de disponer de dos monitores TFT con Xinerama activado, lo que ha resultado ser excepcionalmente cómodo para estar programando en uno de los monitores y comprobando el resultado en el otro. Simplemente genial. Uno se acostumbra rápidamente a lo bueno… ;-)