El lunes me reincorporé al gimnasio. Me da la impresión que empiezo a estar mayor por como me sienta el volver a hacer ejercicio (y no sólo por las famosas agujetas). Parece que se va haciendo vieja la máquina. Lógicamente, de toda la vida, al estar un tiempo sin dar un paso más rápido que otro y pretender “reengancharme” a lo de hacer ejercicio he tenido agujetas. Lo más normal del mundo. El problema es que, de un tiempo a esta parte, parece que las agujetas van siendo lo de menos.

En los últimos años, por aquello de trabajar y estudiar al mismo tiempo, compagino periodos en los que voy algo al gimnasio (incluso 3 y 4 veces a la semana ¡con dos narices!), con otros periodos (más o menos cercanos a los exámenes) en los que al “cerrar el chiringuito” a las 18:00, me pongo a estudiar hasta las 22:00 sin pausa ni descanso. La última vez que dejé el gimnasio fue hace tres meses, justo para preparar los exámenes de febrero, y este lunes pretendía reincorporarme. Cabe destacar que el deporte que practico, aunque suene mal para un machote como yo, es el aerobic :-O. ¡Menuda sopresa! ¿eh? xDDDDDD ¡Que quereis que os diga! Me lo paso mejor dando saltitos al son de la música rodeado de muchachas que oliendo el sobaco de los trolls de gimnasio. Además, como mi intención es únicamente la de adelgazar en la medida de lo posible y coger algo de fondo ¡es un deporte que me viene que ni pintado! ¡La de veces que me habrán preguntado sarcásticamente mis amigos por “las mallas rosas”! Bueno, a todo se acostumbra uno xDDDDD

El caso: lunes, primer día de aerobic. Todo más o menos bien. Eso sí, la poca flexibilidad que tenía ya parece que tiende a valores nulos. Por lo demás, más cansado de la cuenta, pero bueno. Lo que me ha llamado especialmente la atención es que más que fallarme la respiración, lo que me fallaba eran las piernas. Me pesaban más de la cuenta. En la vida lo había notado tanto ¡Si va a ser verdad lo de la edad! Al día siguiente, unas mínimas agujetas (claro, tampoco había forzado mucho la máquina)

Martes: Step. Me gusta más que el aerobic pero… ¡oh no! ahora, no es que me pesaran las piernas más de la cuenta ¡es que me empezó a doler la espalda a rabiar! Así que más o menos aguanté el tipo, eso sí, parándome cada dos por tres… Menuda cosa más rara…

Ayer miércoles estaba en casa con la sensación de que me iba a dar la lata la espalda de nuevo. Además, como estaba entretenido haciendo unas cosillas en AJAX, “se me pasó” la hora del gimnasio… jejeje Hoy ya las agujetas son ya bastante importantes. Me consta que la mejor forma de sobrellevarlas es haciendo de nuevo ejercicio con moderación… pero claro… ya depende de las ganas que tenga… :-)

La verdad es que viendo el trabajo que cuesta volver, creo que voy a plantearme el cuatrimestre de forma que, incluso en plenos exámenes, pueda ir al menos un día a la semana al gimnasio. Eso de parar de golpe y pretender reincorporarme al tiempo va a ser incompatible con seguir cumpliendo años… :-/