Hay varias fijaciones que tengo desde pequeño. Bueno, supongo que son varias, porque así a priori no me acuerdo de ninguna (las voy recordando sobre la marcha). El caso es que el otro día en el Toys’R’Us me topé con una de ellas… ¡aprender a resolver el Cubo de Rubik! Resulta que apareció ante mis ojos un estante con una edición especial 25 aniversario del famoso cubo. En ese momento recordé como de pequeño nunca había conseguido resolver (sin hacer trampas, claro está) el cubo de las narices. De hecho nunca había tenido uno de los “originales”, sino sucedáneos bastante malillos. Recuerdo uno en forma de llavero… jejeje… ¡que tiempos!

Bueno, que me pierdo. Me costó poco más de 20 segundos convencer a Alicia del bonito regalo que sería el cubito de marras (no se como pero coló). Dicho y hecho. Poco después ya estaba buscando en internet el algoritmo para resolverlo ;-) ¡Wikipedia al rescate!

He tardado como una semana en ir aprendiendo los pasos poco a poco, con la chuleta al lado, y llevo ya otra semana en los que los resuelvo “autónomamente” :-) Ahora lo tengo al lado del ordenador y aprovecho cada vez que arranca para resolverlo. La verdad es que pierde su encanto, algo que de pequeño parecía tan difícil y que ahora se resuelve sobre la marcha. Creo que llego 25 años tarde para impresionar a ningún amigo que no sepa como resolver el suyo (supongo que por eso lo pongo por aqui) :-)

Para el que tenga esa espinita clavada al igual que yo ya sabe… Toys’R’Us al canto (mejor despues de reyes) y esta página para saber como resolverlo ;-)